ER Diario
10/11/2020

Cuestionan la fórmula para actualizar las jubilaciones

El Defensor de la Tercera Edad relacionó la decisión con el FMI.

El defensor de la tercera edad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Eugenio Semino, cuestionó el modo en que el Poder Ejecutivo nacional busca actualizar los haberes jubilatorios. En diálogo con radio “Costa Paraná” sostuvo que él expuso en una comisión bicameral, pero “abruptamente” el gobierno decidió aplicar una fórmula, que cuestionó, a la que vinculó con decisiones tomadas por presiones del FMI. Sostuvo que la canasta de jubilados está arriba de los 40.000 pesos, y que 4 millones de jubilados cobran 18.000 pesos y 2 millones perciben 22.000 pesos.

“Tuve la oportunidad de exponer ante la Comisión Bicameral que estaba tratando el tema desde hace cinco meses, pero evidentemente no ha sido consultada la opinión de esa bicameral porque apareció abruptamente este título por parte del Ejecutivo. La fórmula no es nada nueva; es la que rigió entre 2008 y 2017”, dijo Semino, al mostrarse molesto por la decisión oficial.

En diálogo con el programa “Aire de todos”, consideró que esa fórmula “está mucho más relacionada con el quehacer macroeconómico y los organismos multilaterales de créditos que hoy están Argentina, que la vida de los pobres trabajadores mutilados de la Argentina”. “Es un tema que me excede; yo soy simplemente gerontólogo, pero a veces las coincidencias no son fortuitas. En cuanto a la cuestión en particular estamos frente a una nueva muestra de abuso y maltrato contra el adulto mayor”.

El defensor de la tercera edad sostuvo que “ese maltrato es frecuente en las distintas gestiones”, pero que ahora “se da en un momento mucho más angustiante, al punto que el 80 por ciento de los que han muerto por la pandemia son adultos mayores. Además -continuó-, la situación en cuanto a su canasta es obvio que no puede tener ninguna relación con la cobertura de sus necesidad básicas”.

“Si se viene discutiendo hace cinco meses en una comisión bicameral, si no va a tener tratamiento en extraordinaria, cuál era el apuro: no lo hay”, contestó cuando se le preguntó si considera que el apuro obedece a alguna intervención del FMI. “Hay veces que lo que tiene color, olor y sabor a vino, cuando lo tomás es vino”, ironizó.

Tras indicar que 4 millones de jubilados y pensionados en el país cobran 18 mil pesos, o que 2 millones cobren 22 mil pesos, “no hay calificativos radiales o televisivos para definirlo”. “El jubilado no tiene la posibilidad de hacer lobby, no hace marchas y sufre los ajustes más violentos, aunque no es un tema particular de esta administración, pero se vuelve a repetir”.

Semino dijo que tienen “todos los ajustes cuestionados en la Corte Suprema de Justicia de la Nación porque todos son a la baja”.

Fue ahí donde se le preguntó si son dos los cuestionamientos, como se ha informado por distintos medios: una que no se va a recuperar nada retrospectivamente, y que al ajustarse por recaudación y sueldos de activos, dejan afuera a la inflación. “Sí, y si la corrección se da a los seis meses, se convierte en absolutamente nada”, respondió. “Hay un tema central: si se quería resolver una curva, el sistema político se tenía que fijar a ver cómo recomponer en el tiempo para estar en paralelo con la cobertura de las necesidades básicas de los adultos mayores”, definió.

“Lo que vemos es que lo que se está planteando va hacia un deterioro mayor, y las variables, tanto salario como consumo, van hacia una caída”, observó. “Decirle a alguien de 70 u 80 años que el año que viene habrá recuperación es muy cruel, porque se está muriendo la gente. El 6 por ciento de diciembre son 1.000 pesos, es decir 33 pesos por día, para llegar con 19.000 pesos al mes de marzo. No tiene ninguna razonabilidad”, dijo el funcionario.

Dijo que el organismo calcula el valor de la canasta de jubilados desde hace 11 años, y que la misma supera “los 40.000 pesos, por lo tanto a alguien que cobra 18.000 pesos es una especie de subsidio, pese a que son 6 millones de argentinos hicieron aportes durante 30 o 40 años y el Estado argentino les robó la plata y hoy les dice que no hay y le da lo que queda en la cacerola, en el fondo de la olla”. “Es mucho más grave de lo que la gente supone. El viejo que se muere de hambre, que está mal, sin tener una vida digna, es el espejo que adelanta en el cual se ven los jóvenes, que se quedan sin proyecto de vida”, finalizó.

Fuente: Radio costa Paraná – Entre Ríos Diario